Yo vestía una falda larga de tela ligera color crema, sandalias marrones tipo romana con trenzas atadas hasta la mitad de la pierna, siempre con las uñas bien arregladas, mi marido tenia fetiche con mis pies. Cuando esta a punto de acabar me detengo para darle el primer plano de mi orgasmo silencioso, acelero los movimientos de mi dedo en el clítoris y dejo perder un par de dedos de la otra mano dentro de mi, para recoger un poco de mis jugos en ella. Lentamente me quito una sandalia retirando la lengua lentamente y mirándolo con lujuria, pero en silencio; alargo el pie hasta su entrepierna y comienzo a masajearle dejando que a su placer toque mi pierna y muslo. Al llegar debí dejar mis pantys en la cartera ya que estaban de exprimirlas luego de mi divino orgasmo. Me encanta hacer perversiones…. Mi cuñada era una mujer de casa muy elegante y agradable, se ve que en su juventud fue muy atractiva, pero me transmitía cierta flojera de ama de casa, la imagino muy básica en la cama. |