Brian dio un paso y atravesó la pared, el espacio entre la calle y la pared de enfrente, sin ningún esfuerzo…Hola, Brian… susurró la joven con voz sensual, aún de perfil. Pretexté un dolor de cabeza y no fui al instituto; a mi madre no le importó, claro que a ella no le importaba nada mío, pero esa es otra historia. La pregunta es, ¿lo lograréis vosotros…. Tú y yo, seremos uno solo. Ha sido él… Freddy…¡No digas chorradas!Quizá no sea tan chorrada…. – musité, sonriendo… era increíblemente bueno, muchísimo mejor que cuando me masturbaba…. |