Era el vivo retrato de su madre a esa edad, aunque aún más guapa y esbelta incluso. En los días que pasamos allí hicimos varios amigos, entre ellos un chico con un par de años menos que nosotros pero con un aspecto muy varonil y maduro. Ahora viene lo mejor ya verás dijo Marta. Empecé a acariciarme la polla con suavidad, no tenía prisa, y quería ver toda la actuación de mi hijita. El chico subió la falda de Elena hasta que su culo quedo al descubierto y entonces empezó a tocarle los cachetes mientras los 3 reíamos. dije con una sonrisa a modo de aprobación y fin de la conversación, pero Marta replicó,Bueno Papi está claro que vosotros tampoco es que seáis 2 mojigatos, jiji. |