Significa que no deben hablar hasta que alguien les dirija la palabra, ni expresar ninguna preferencia o deseo. Los he observado en numerosos lugares, desde el pequeño y sucio pabellón en el Valle de los Reyes, en Luxor, la terraza del Grand Hotel Olaffson en Puerto Príncipe. Opino que unos cuantos azotes propinados en el momento de la puja revelan todo cuanto se desea saber sobre el candidato. Y no hay música ambiental. Siempre hay quien trata de aconsejarte: ese esclavo tiene la piel demasiado frágil, nunca sacarás provecho de él; en cambio, ese otro tiene la piel suave pero muy resistente, o es mejor comprar una esclava con los pechos pequeños. ) A veces otros instructores te indican un hermoso ejemplar, que ellos mismos no pueden permitirse el lujo de adquirir. |