nos dimos un abrazo y me fui a buscar la ropa. Abrió la puerta, estaba perfecta, ni ojeras ni nada, con una sonrisa de anuncio me dijo:bueno entra, que tenemos mucho que hacer… eso me sonó un poco extraño. No hay de que Inés, sabes que tú eres mi niña. Bueno, creo que aun está un poco pedo, lo que significa que una buena fiesta montasteis anoche jajaja. Mi madre y ella se conocieron por casualidad, bueno más bien por Joaquín. En cuanto acabe de ducharme salí, me despedí de todas, le volví a dar las gracias a Sara que me sonreía con dulzura, era como una amiga más. |