Andréeeeeeeeees. ¿ Y va ha hacerse tal como lo explicó ama Bea?. Ja,ja,ja,ja. Papa se agacho y empezó a lamer otra vez a nuestra madre, ahora el ariete se había convertido en una lámina ancha y plana que se deslizaba desde los labios vaginales de ella hasta el ojete del ano, untando toda la zona de saliva. Cuando estaba empezando a ponerme cachonda, note como Andresín se me acercaba, ni siquiera me moleste en cambiar la página, a estas alturas ya había suficiente confianza para que cada uno viera lo que mas le gustaba. Da. |