Imposible no darse cuenta del trajín que me traía mirando de reojo a las braguitas de mamá, por eso ella me hizo un comentario un tanto audaz:Te gustan mis bragas ¡he bribón!Yo no le contesté, pero hice algo tan audaz como su comentario: le metí la mano entre sus piernas, le sobé superficialmente sus braguitas y finalmente le dije:Joder mamá que buena estas. Mi polla es larga y fina, su chumino calido, húmedo y generoso, de modo que la clavada fue portentosa. Hola a todos los amantes de este tipo de relatos. Qué pasa, que te gustan las tetas de las viejas me volvió a preguntar molesta por la respuesta, o mejor dicho, envidiando a mamá. Depiladas las ingles, arreglado el vello púbico que rodeaba su rajita, esponjoso el vello que crecía en su barriguita, el chumino más sofisticado que nunca antes había visto. Vale, pero luego me lo cuentas ¡he! La muy jodida se ve que nos había visto cómo nos follábamos en el camino. |