Durante un tiempo, Sandra y Marianela tontearon con Fernando. yo sólo…Marianela bajó el vestido de su hermana por debajo de los pechos. Al doblar el pasillo, chocó con Doña Hortensia, y tuvo que agarrarse a ella para mantener el equilibrio y no caer al suelo. Por ello, en un primer momento, al ver a Hortensia, pensó en poner a prueba la velocidad de sus piernas y salir huyendo de allí, pero desde hacía tiempo andaba sin un puñetero duro en los bolsillos y las deudas se lo iban comiendo, así que decidió quedarse. Yo le animo. Mientras Fernando se la tragaba, voces atormentadas suplicaban en su mente: ¡qué sea un caramelo!¡Dios mío, por favor, qué sea un caramelo!Pobre iluso. |