Bueno levantaté que vas a llegar tarde y ya nos veremos otra vez por la discoteca, aunque yo estaré unas semanas sin ir, porque viene mi marido de Bulgaria unos días. Nos quedamos dormido uno al lado del otro, y al cabo de unas horas sonó el despertador de mi móvil, porque me tenía que ir a jugar un partido, y ella sin decirle nada bajo hacía mi polla y me empezó a hacer una mamada, fue increíble levantarse con una alegría como esa y a poco tiempo acabé corriéndome en su boca poniendo una cara de pícara. Siiii he disfrutado mucho. Empezó a cabalgarme, mientras veía como entraba y salía mi polla de ese coño, que cada vez salía mas flujos y a estuvo cabalgándome hasta que volvió a estremecerse, se estaba corriendo otra vez. Entonces me dirigí hacia su coñito abierto, rozándole primero con mi lengua los labios de su coñito, muy lentamente, mientras ella no paraba de moverse y gemir. Mientras le decía eso, le cogí una mano y se la llevé hasta el bulto que había en mis pantalones, mirando ella hacía arriba y pegando un suspiro. |