Por lo menos hasta ese día. —Como gozó Helena esa noche Marqués, como gozó— dijo Andrea. Inclusive a mí me hubiese gustado tocarlos. Para mi total asombro Alberto besaba a Helena mientras que su esposo los observaba. Carlos era ingeniero informático y tenía su propia empresa de administración de software, Alberto relató parte de su rutina como contador – auditor de una empresa dedicada a fabricar dulces y galletas; y por último, Helena y yo hablamos de la importancia de las tareas domésticas, y de los vicios comunes de nuestros esposos como: convertir la sala en un cesto de ropa sucia, comer en la cama, y pasar los domingos viendo los juegos de fútbol de toda la semana religiosamente grabados. Yo, que no había dejado de masturbarlo, observé la erección que Carlos gustoso me obsequiaba. |