Pero bueno, todo a su tiempo. Enculeme amo, se lo ruego. Increíblemente sexy, excitante y morboso. Vi lo que al parecer seria mi nuevo hogar, me recosté en mi cama. Recordé cuando me hicieron agacharme y botar la lechita de Sigma 5 para comerla, y de repente me entro tanto morbo que termine metiéndome mi mano izquierda en mi boca, para limpiarla de mis fluidos anales. Pero el no poder cumplir mis más oscuras fantasías me volvía loca, fantasías que mantuve ocultas de todos menos del fracasado de mi novio quien no era capaz de llenarme en ese terreno, un terreno muy importante para mí. |