La cara de Marta se iluminó completamente,Papi por favor, sigue haciéndolo. Elena y yo nos acordamos a menudo de ese día, y la verdad es que no se porque nunca lo repetimos, supongo que fue algo que surgió en el momento y preferimos quedar con ese recuerdo, aunque siempre me quedó la espinita de ver como alguien se corría en su coñito. Marta tenía rodaje con lo cual tampoco volvería hasta tarde, esto además me rondaba la cabeza, pensar en masturbarme viendo su video mientras otro tío la folla en alguna parte me ponía aun más cachondo, definitivamente tenía que acabar con este circulo vicioso cuanto antes. Sigue mirando el video Papi, me susurró Marta al oído, quiero que veas como se follan a tu hijita que se que te gusta. Papí… ¿Si te pregunto algo me dirás la verdad? dijo Marta,Depende, jeje, le respondí yo. Marta me acariciaba la polla con delicadeza y soltura, era espléndido sentir su mano sobre la piel de mi pene. |