Ambos jóvenes se dirigieron a la cama de la caravana, la cama estaba al lado del cuerpo de Trinchera, cuando ellos se sentaron, Enrique besó los labios de Ingrid, pero esta le apartó y le señaló a Trinchera. Trinchera ¿estas listo? – decía Enrique intentando comunicarse. Su ropa también estaba blindada, poseía un chaleco y pantalones antibalas y su cráneo ahora estaba blindado, su armamento eran dos pistolas pesadas y dos pistolas malorian, estas ultimas eran unas armas que podían derribar un robot a media distancia, en su cintura. Aparcaron en un lugar apartado, Enrique fue a ver a Trinchera. no tiene valooooorIngrid no podía evitar llorar, abrazó a Saintblood con fuerza, ambos jóvenes se dirigieron al borde de la azotea. Enrique disfrutaba de los labios de su hermana que masajeaban su polla como la mejor de las prostitutas, con su mano marcaba el ritmo de la chupada. |