? Tened cuidado con los sueños eróticos; puede que no sean tan agradables como en un principio puedan parecer…. Le abracé con fuerza, su lengua me invadió y me empujó contra la pared, sucia y chorreante de humedad… pero yo no hubiera cambiado aquél ambiente sórdido por la habitación del hotel más lujoso del mundo. Dulces sueños. Le lancé a la boca el planeta Júpiter y se lo encajé en la mandíbula. Si fue realmente el auténtico culpable, nunca se pudo probar, pero lo cierto es que los crímenes cesaron… pero entonces, surgió la leyenda. Hubiera querido decírselo, contarle cuánto le deseaba, qué bien me hacía sentir… pero mi cuerpo tomó el control y mis caderas empezaron a moverse rítmicamente sobre su miembro… todo mi cuerpo ardía… Freddy se convulsionaba debajo de mí, mientras yo botaba, me frotaba y hacía círculos en su verga… gemíamos como dos animales, él no dejaba de mover también su cuerpo, buscando el calor del mío, disfrutando de la maravillosa sensación orgiástica que nos invadía… su mano izquierda apretó mis pechos, sin ninguna delicadeza, de modo salvaje… y me enloquecía… cogí su garra con las manos y lamí las cuchillas, mirándole desmayadamente, ebria de placer. |