La entrevista se desarrolló en un clima amigable, Fernando estaba distendido y respondía con soltura a las diferentes preguntes a las que le sometí. Se notaba que aquel hombre por encima de todo era un esteta su buen gusto lo irradiaba con si comportamiento sumamente majestuoso, era una delicia de amante. Me soltó bruscamente y agarró mi mano tirando de mí y me hizo seguirle hasta su dormitorio, situado en una planta superior de ese maravilloso loft. Llegada la hora de la comida, subió a su moto y salió para encontrarse con el pintor. Antes de empezar la sesión fotográfica, Fernando apareció en la sala con una bandeja enorme con toda clase de bebidas, café, te, refrescos, agua mineral y una fuente repleta de sándwiches de diferentes clases. Fernando nos saludó amablemente a los dos periodistas y dirigiéndose a Tom le pidió que eligiese el lugar mas idóneo para la sesión fotográfica mientras ofrecía algo de beber a sus visitantes. |