La he enviado a Italia. oooooooPero describir la contemplación de aquella beldad y la excitación de la excelsa masturbación que suscitó en mí, me han hecho olvidar lo principal que pensaba narrar en este relato. ¡¡ Qué bien escribes !! vi de pronto en mi pantalla. Alguien que si tenías la suerte de cruzar en la calle, te obligaría a avanzar con el cuello torcido, con el peligro de proporcionarte una fuerte tortícolis o cambiar de dirección, olvidarte hacia donde ibas y seguirle atontado y rendido ante su belleza y esbeltez de cuerpo. ¿No crees que debo corresponder con lo prometido?Lo deseo ardientemente y la parte baja de mi cuerpo lo espera con suma ansiedad contesté. Por mantener la costumbre de guardar toda la información que se relaciona con este personaje, anoté la dirección donde se podían enviar las fotografías. |