Saint estaba en el elevador, subiendo rápido hasta el ultimo piso, una vez allí tiene que disparar a los guardias que se le interpongan y luego subir a las escaleras para llegar a la azotea, donde estará Ingrid. Sus pensamientos estaban sumidos en Enrique ¿qué estará haciendo? ¿estará bien?, hacia siete meses que no le veía, incluso compró por Internet varias canciones de el, a pesar de que la letra tenia un odio casi fanático a las corporaciones, también había canciones cuyas letras daban esperanza, amor, su balada suspiro de un moribundo era una canción triste, pero al mismo tiempo hermosa. Trinchera notó como su mente abandonaba su cuerpo, estaba en el mundo virtual, había mucha seguridad, pero no tanta como el esperaba. Sus pensamientos estaban sumidos en Enrique ¿qué estará haciendo? ¿estará bien?, hacia siete meses que no le veía, incluso compró por Internet varias canciones de el, a pesar de que la letra tenia un odio casi fanático a las corporaciones, también había canciones cuyas letras daban esperanza, amor, su balada suspiro de un moribundo era una canción triste, pero al mismo tiempo hermosa. Ingrid iba a darle un puñetazo, pero no pudo, sus ojos se llenaron de lagrimas y rompio a llorar, se abrazó a su hermano diciendo que lo había encontrado por fin. Trinchera accedía a los datos bancarios de Kaiser´s manufactures, para cobrar la multa por no haberle divertido, pero entonces al girar su cabeza, vio un programa realmente poderoso. |