Mmmmm. Con cuidado las colocó, cada una sobre una de las tetas desnudas de la mujer capitán, esta se estremeció un poco al sentir los dedos del hombre sobre su delicada piel. ¡Este es nuestro nuevo hogar!La mujer salió del coche y alzando las gafas miró la casa. Gendo se detuvo y giró los talones para mirar a la mujer mientras bajaba el brazo donde llevaba los folios. Misato movió sus manos para negar lo que hubiera podido entender su superior al tiempo que sonreía nerviosa y una gran gota de sudor caía por su cabeza. ¡Ya hemos llegado!Por un camino de tierra bien trazado Misato dio un volantazo que levantó una polvareda e hizo que los chicos que llevaba de pasajeros casi se cayeran unos encima de otros. |