Joan me dejas ir al baño. No recuerdo haberte visto antes coger esa línea de metro. , Se acerco a mí y dulcemente me beso en los labios, sin intentar en un principio nada más. Mis manos no dejaban de acariciar su espalda y apretar con fuerza sus nalgas duras por esas horas de gimnasio. Es que no es un recorrido que yo haga habitualmente, casi siempre voy al trabajo en coche, pero el otro día que me situé detrás de ti (eras tú entonces) fue porque mi vehículo se había estropeado y lo tuve que dejar en el taller, y hoy me ha sucedido lo mismo. Mira si quieres como esta mañana no tengo demasiado trabajo, anulo unas visitas que tenia previsto hacer y nos vamos a mi apartamento a pasar los dos juntos un buen rato. |