Sé que es una frase muy manida y bastante machista, pero es que no encuentro otra forma de expresarlo: se visten como putas. Nuri, por su parte, se arrastró como pudo, sentándose en el suelo del auto, con la espalda apoyada en la puerta, acariciando con cariño el cabello de su amiga, que tenía la cara completamente manchada por los restos de mi corrida. Quiero que entendáis que no soy un cabrón sin entrañas que va por ahí poniéndole los cuernos a su pobre mujer embarazada… bueno, sí que lo soy, pero hay circunstancias atenuantes. En cuanto cerraron la puerta trasera arranqué, rezando porque el compañero que estaba primero en la fila de taxis (al que le hubiese correspondido la carrera) no se mosquease mucho por habérsela quitado. Acojonada, se volvió hacia su amiguita y le susurró algo en voz baja. Ella es la buena chica. |