No se que decir – contesté. Miré hacia todos lados, pero las pocas personas que circulaban parecían no estar pendientes de nosotros. Me ha sido imposible ir no tenía con quien dejar a la niña – respondí mientras me preguntaba que por qué le daba explicacionesSe agachó junto al cochecito y empezó a hacerle carantoñas a la niña…¿Así que tú eres la que no ha dejado que mamá viniera a jugar conmigo? –La niña se rió y empezó a manotear, de pronto sentí que una mano acariciaba mis muslos y me buscaba el coño. ¿Te quieres correr? – dijo mientras cesaba de mover sus dedos. Dos de sus dedos tomaron mi hinchado clítoris y en pocos segundos me vine espectacularmente. No te preocupes, el cochecito de la niña me tapa y, en realidad, tú no quieres que la saque ¿verdad? –En ese momento sentí como su mano alcanzaba mi entrepierna y exhalé un gemido, me miró con sorpresa y continuó hablando…Estás chorreando, ¿vienes de estar con alguien? –Noooo – le contesté – saca la mano te lo ruego. |