Entonces dirigí una de mis manos hacia su cara para acariciarla suavemente y lentamente, mirándole fijamente a los ojos y acercando mis labios a los suyos y empezando a besarla y mis manos empezaban a acariciar su cuerpo, una por su espalda, levantando su camiseta y la otra rozando por encima de sus pequeños pechos, notando como se iban poniendo duritos, mientras nuestra lenguas se iban cruzando. Estaba yo delante de ella de rodillas y suavemente le fui quitando el tanga, dejándola totalmente abierta de piernas y con su coño bien arregladito para mi. Se lo dije a mi amigo a ver si él venía a acompañarlas y dijo que si , que estaba algo cansado, pero que él se iba para su casa porque la amiga no le gustaba nada. Al cabo de un rato yo ya no podía más estaba a punto de correrme y me dijo;No te corras dentro de mí, porque no te has puesto condón. Ahora quiero que me dejes a mi disfrutar de esta polla, ya no sabía ni que sentía teniendo una así dentro. Ha sido genial ( me dijo ella). |