Lo que pasa es que la cumbia se baila fuerte y rápido. Entonces ya olvidamos lo de la vuelta de cumbia. Mira, yo creo que una mujer necesita un hombre para ser una mujer completa. No no no no – le respondí con un tono que hasta a mí me sonó a coqueteo. Ví la botella y debo admitir que no me había mentido; efectivamente había traído una botella de excelente ron cubano, del tono amargo que yo prefería en mi adolescencia, así que serví un par de tragos bien cargados para no perder el sabor de ese buen licor ilegal en Estados Unidos. Ya te dije que no te preocupes. |