Note que debajo de su pantalón su excitación estaba dando su fruto y que poco a poco se notaba como crecía. Me agache y empecé a recordar como me la habían chupado, y así empecé a lamer ese cucurucho de fresa con nata que el destino me había puesto en mi boca, y chupa que te chupa, esa sensación era tan placentera tanto para el como para mí, ya que lo note por los movimientos de cadera que iban acompañando la follada de boca que me estaban haciendo. Se volvió acercar a mí y esta vez su beso fue más intenso, nuestras lenguas se entrelazaban, sus manos fuertes me acariciaban la espalda y me apretaba mis nalgas, poco a poco me fui soltado y empecé acariciar ese cuerpo que se cruzo en mi camino. Mi mirada intentaba localizar la presencia de alguien que me diese alguna señal, pero fueron pasando los días y nada de nada. Calculo unos 20 ó 21 cts. Para cortar un poco la tensión me dirijo a él y le digo. |