Poco a poco el dolor fue cediendo, y el placer fue tomando mi vida. Mientras lo hacía comenzó a despertarse, y su madre frente a nosotros le hablaba: papi mira lo que te traje, una novia, ¿te gusta hijo? El respondió que sí y a partir de allí todo cambio, el tomo el control sobre mi y colocando ambas manos sobre su cabeza comenzó a introducir su pene de 19 cm, grueso y venoso, con fuerza en mi boca hasta el fondo. Al principio me sentía muy asustada pero luego de un rato, todo comenzó a ser diferente, empecé a gemir cual perra a lo que ella respondía hacía más violentos y placenteros sus movimientos y me decía lo rico que era y el placer que iba sentir con todos los hombres que me iban a coger… Comenzó a gemir cada vez con más placer, hasta que se incorporo sobre mí, casi asfixiándome mientras tenía un largo orgasmo y sus fluidos llenaban mi boca con ese sabor agridulce de la vagina de una mujer…Cuando se aparto de mi lado, pensando que todo había acabado, me pidió que me levantara, reviso mi maquillaje, lo arreglo y procedió a llevarme a la habitación, pensé que era la suya. Luego comenzó el vaivén, primero de a poquito y luego iba incrementándose paulatinamente y mientras lo hacía, su hijo (PEDRO) gemía como loco desesperado. Patricia satisfecha me pidió que me acostara a su lado, que lo masturbará cariñosamente y así lo hice. Al principio me sentía muy asustada pero luego de un rato, todo comenzó a ser diferente, empecé a gemir cual perra a lo que ella respondía hacía más violentos y placenteros sus movimientos y me decía lo rico que era y el placer que iba sentir con todos los hombres que me iban a coger… Comenzó a gemir cada vez con más placer, hasta que se incorporo sobre mí, casi asfixiándome mientras tenía un largo orgasmo y sus fluidos llenaban mi boca con ese sabor agridulce de la vagina de una mujer…Cuando se aparto de mi lado, pensando que todo había acabado, me pidió que me levantara, reviso mi maquillaje, lo arreglo y procedió a llevarme a la habitación, pensé que era la suya. |