Lo intentaré, pero tienes que saber que no siempre podré ir. Le respondió este apenado, la chica agachó ligeramente la cabeza y asintió levemente con tristeza, el piloto se atrevió a darle un ligero beso en la frente a modo de despedida. ¿Te quedarás conmigo esta noche? Siempre estoy sola. No era muy grande, ni muy ancho, parecía fino y largo, sin venas marcadas dando la impresión de ser terso al tacto. Lo intentaré, pero tienes que saber que no siempre podré ir. Sin dejar de sonreír la joven de pelo azul se llevó el vaso a los labios agarrándolo con las dos manos para tomar un trago sin dejar de mirar a Shinji. |