Sí, gracias cielo. Pasad, chicos. Perfecto, vamos para allá pues. Seguidamente se volvió a sentar sobre el sofá, haciendo levantar a Javi, con el culo casi en el filo y las piernas bien abiertas. Javi se acercó a mí, pasó su mano por mi nuca y acercando sus labios a los míos me besó, luego me dijo:Gracias, princesa, esta está siendo la mejor experiencia de mi vida. Javi llamó a la puerta y una voz femenina que me sonó bastante conocida dijo desde el interior:¡Ya voy!Unos cinco o diez segundos después la puerta se abrió y ante nosotros apareció ella, Bárbara, mi mejor amiga. |