Si Jacobo, no seas terco, te ruego me concedas unos minutos de tu tiempo, esto no puede acabar así. Pasó mucho tiempo, mi grabadora ya había terminado de grabar y allí continuábamos, ya habíamos pasado del café inicial a saborear un delicioso whiskey escocés y la conversación no giraba en torno a el, ahora yo le respondía sumisamente a todas aquellas cuestiones que el me iba planteando. Después de esa magnifica cena, pasamos de nuevo al salón, un café una copa más de whiskey luces tenues y música envolvente hicieron que volviéramos a las artes amatorias, cuando menos lo pensé estábamos de nuevo besándonos y nos acariciábamos como dos enamorados. Nos levantamos del sofá hice el intento de ir a vestirme, pero me lo impidió, deseaba que durmiera junto a el y así lo hicimos, nos abrazamos como dos enamorados y dormimos placidamente toda la noche. Un bonito sofá de piel de Roché Bubois presidía la sala frente una chimenea de mármol, junto a este una Chase longe diseño Le Corbusier y una madera de travertino con una gruesa tapa de talco. Comimos en una mesa situada junto a una cristalera que daba al vacío de ese impresionante edificio donde las luces de la ciudad tintineaban. |