Ambos gimieron placenteramente. Esta bien, piénsatelo durante un par de días ¿vale? Yo aceptaré lo que decidas – dijo acercándose a mí, me abrazó, acercó sus labios a los míos y mientras me besaba ambos descendimos hasta tumbarnos en la cama de nuevo. La dirigí hacía su agujero vaginal y sentí como se estremecía. Y tú también estás arrebatadora Barbie – le dijo a mi amiga. Luego se alzó, abrazándome y empezó a arremeter contra mí. Esta bien, Javi, hagamos ese trío – le dije aquella tarde tras habernos reunido en el bar de siempreCielo, no te arrepentirás – fue lo que me dijo él, abrazándome con fuerza. |