dije despeinándola más si cabe. agaché mi mirada pero ella levantó mi cara. Ella se quedó conmigo en la habitación, hablándome mientras yo miraba que ponerme, me contaba todo, pero con un toque de gracia e ironía, me quitaba ese agobio, me daban ganas de invitarla a venirse conmigo, pero ella no querría venirse con ‘niñas’. aunque no me llenaban, no físicamente, sino emocionalmente, le echaba las culpas a que eran unos inmaduros. ¿pero por qué?Pues no lo se, quizá tu, quizá el alcohol, tu vestido, llevo tiempo sin querer una relación con nadie… yo que se… se quedó callada, sin decir nada pero me abrazó. Si te lo digo te asustarás más…No te preocupes, tranquila, a mis 32 años he vivido muchas cosas y lo sabes… bajó su mano a mi cuello, yo no pude aguantar más y se lo dije. |