El jurado pone a prueba la resistencia y el temperamento de los esclavos, que son clasificados según una serie de requisitos físicos. Todo el mundo es un esclavo desnudo en potencia para quienes estarnos en este negocio. El champán, delicioso. Mi interés no solo radicaba en el placer de escoger lo que me gustaba entre los novatos (aunque reciban una instrucción privada, no dejan de ser unos novatos hasta que nosotros los formamos), sino en lo excitante que resultan esas subastas en sí mismas. Las paredes siempre están pintadas en tonos relajantes, como el rosa o el azul pálido. Incluso quienes muestran una expresión más dulce e inocente dejan traslucir cierto aire de autoridad. |