¡Mis botas Luis, mis botas!— le recordó burlonamente Rubí al ver que éste se podría pasar todo el día adorándola en silencio y después de que ella le acariciara la cabeza Luis se postró a sus pies a lamerle las botas tal cual perro haría con su dueña mientras ésta descansaba un pie aplastándole la cabeza en espera de que terminara de limpiarle una bota y lo observaba burlona, arrogante, Rubí se reía por dentro y sentía que no cabía en felicidad y orgullo al ver el guiñapo en el que había convertido a su antiguo profesor lo había esclavizado de por vida y ésta vez por amor con el propio consentimiento de el, no podía sentirse mas dichosa ¡pero lo intentaría!, pues apenas comenzaba a mostrarle a Luis como sería su vida alado de ella. El profesor apenas y podía hablar producto del cansancio que sentía. ¡Venga Rubí te hará bien!— dijo Luis,¡He dicho que no, no insistas!,¡Siquiera el jugo o el café!— dijo Luis acercándole de nuevo la bandeja,Rubí de mala gana agarró el café pero solo le dio un sorbo y de nuevo lo dejó diciéndole a Luis:¡Suficiente molestoso!; pero éste se sintió con ánimo de insistir al haber ido tomando confianza con Rubí y le dijo:¡Toma un poco mas lo preparé especialmente para ti!,¡Ya hice suficiente con tragarme algo del maldito café!— respondió Rubí en forma altanera y mirando retadora a Luis quien se sorprendió al notar el tono tan brusco en el que Rubí le había hablado. éste se acomodó observando embelesadamente las piernas de Rubí que mantenía cruzadas quedando su cara cerca de los pies de esta quien calzaba unas sandalias rosadas de bajo tacón y las uñas pintadas de rojo. El profesor apenas y podía hablar producto del cansancio que sentía. Luis de nuevo tan solo sonrió al ver que era la misma marca de cerveza que la anterior y en un tono burlón le dijo a Rubí:¡Creo que lo que he tomado me ha hecho efecto pues me parece que es la misma marca de cerveza que la anterior!,Rubí sin dejar de sonreír solo se dejó caer en el mueble diciéndole:¿Eso crees?, pues estírate en el piso bocarriba y no te |