Le abrí mis pensamientos, y le dije lo que quería, QUIERO VESTIRME COMO MUJER, PUEDO COMPRAR ROPA AQUÍ…Patricia, de la manera más normal me dijo que sí, que ya se lo imaginaba, me llevo a un sector de la tienda donde tenía ropa especial para gorditas como yo y comencé a probarme todo lo que me mostro… Si note un interés muy especial en la dueña de la tienda, al principio pensé que era solamente el deseo que tenía en obtener de mi, la mayor cantidad de dinero que pudiese, pero lo hacía de una manera que parecía que me quisiese proponer algo más. Tome su pene, y comencé a lamerlo, primero con la punta de la lengua en su cabecita, la cual tenía un sabor a orine y a macho sudado, que me desagrado un poco pero que luego comenzó a soltar ese liquido lubricante delicioso que tienen los hombres. Se sentó frente de mí y me pidió que gateara hasta sus pies, yo no entendía nada pero al verme vestida así, súper excitada, me sentía a la merced de esa mujer. Le abrí mis pensamientos, y le dije lo que quería, QUIERO VESTIRME COMO MUJER, PUEDO COMPRAR ROPA AQUÍ…Patricia, de la manera más normal me dijo que sí, que ya se lo imaginaba, me llevo a un sector de la tienda donde tenía ropa especial para gorditas como yo y comencé a probarme todo lo que me mostro… Si note un interés muy especial en la dueña de la tienda, al principio pensé que era solamente el deseo que tenía en obtener de mi, la mayor cantidad de dinero que pudiese, pero lo hacía de una manera que parecía que me quisiese proponer algo más. Después de tanto negarme a mí mismo que era así, llegaron mis 20 años y decidí darle una. Entré con mucho temor, y después de dar muchas vueltas, esperando que la gente se fuera, Patricia, al ver mi nerviosismo me preguntó que deseaba. |