Se trataba de un estupendo mulato con un cuerpo sin un gramo de grasa y de una jovencita de pelo corto y rubio platino que no tendría más de veinte años. Mamá tienes los pechos más bonitos que jamás he visto. No perdimos el tiempo pues apenas al año y medio de estar casados tuvimos a Jorge, nuestro querido hijo. Le hice salir de mi vagina y nos levantamos buscando un mejor acomodo. Volvimos a la habitación sin ganas de quitarnos la ropa por lo que nos pusimos a ver la tele uno al lado del otro. Pude ver como los ojos de Jorge se perdían entre los desnudos senos de aquellas mujeres pero no le dí mayor importancia. |