Gordezuelos, húmedos, quemantes. Las marcadas y negras cejas de mi interlocutor y sus largas y retorcidas pestañas que enmarcaban sus negros ojos, cual endrinas maduras, atrajeron mi atención cuando descansó su mirada sobre el relato que le había enviado y comenzó a leerlo. Además de poder contemplar su bello rostro, como premio adicional, me ofreció contemplara la parte superior de su desnudo pecho y pudiese admirar sus dos oscuras y redondas aureolas resaltando sobre una suave y tostada piel. ¿Pero sabes escribir verdad?Fue la contestación recibida en esta ocasión del chico que tenía conectado a mi msn, lo que me predispuso y abrió hacia él. A veces una frase dicha a tiempo te abre la confianza hacia la persona con quien chateas y eso pasó en esta ocasión. Devuélveme mis calzones y slip. |