Y dígame, ¿no se siente ya mejor?Preguntó Misato sonriendo muy simpática con sus mejillas coloradas por tener a su inmediato superior manoseándole los pechos en un ascensor que seguía bajando. ¿Aún le duran las quemaduras?Se atrevió a preguntar, el hombre la miró de reojo y arqueó las cejas molesto por la insolencia de la capitana que le estaba hablando de algo tan personal, nadie jamás en el Geofront se había atrevido a eso. Suspiró y tocó levemente con los nudillos. Entraré por los dos, pero primero por su coñito Capitana Katsuragi. Han estado generosos los de NERV. Bueno, supongo que por intentarlo no pasará nada, lo importante es la salud. |