Era su tía Cecilia y estaba completamente desnuda al igual que él! Siguió escondido y miró el cuerpo de su tía que aunque estaba algo flaca, no estaba del todo mal. Desnuda? De ninguna manera! Como voy a andar caminando desnuda por la jungla! Gritaba a solas en su habitación. Roberto! Le gritó y de inmediato lo alcanzó en las escaleras. El Lic. Miró la cabezota de la verga y se empapó nada más de imaginar lo que se sentiría meterse un tronco como aquél en la concha. Cuidado niña… que… alguien nos puede ver. |