Yo no paraba de pajearme hasta conseguir expulsar el primer chorro de semen que cayo encima de mi pecho, seguido de un resoplido de placer y varios compulsiones que fueron calmándose después de tres o cuatro trallazos más, me limpie con un clinex y me dormir soñando que al día siguiente podría coincidir nuevamente con este hombre que me había echo vibrar y cuya fisonomía desconocía. Note que debajo de su pantalón su excitación estaba dando su fruto y que poco a poco se notaba como crecía. así que nos bajamos del vagón en la próxima estación y cambiamos de sentido para ir a su casa. Lo cierto es que no sé si era queriendo o sin querer te metían mano por todas partes, pero yo en un principio no le daba demasiada importancia, pues siempre pensé que no había espacio lo suficiente como para estar separados. Joan tengo que hacer una llamada al trabajo te importa que use tu teléfono. No recuerdo haberte visto antes coger esa línea de metro. |