Si después de desnudarse a la luz de la luna su figura relucía perfectamente, eses pechos grandes, cintura fina, piernas largas, el pelo negro y largo, sus ojos de gata. Si luego le follé su coñito a empellones con desesperación, hasta que alcanzó eses escandalosos orgasmos que ella tenía. Si después de desnudarse a la luz de la luna su figura relucía perfectamente, eses pechos grandes, cintura fina, piernas largas, el pelo negro y largo, sus ojos de gata. Que después de semejante noche de sexo y pasión me la encontré así al despertar. Si luego, su prieto culo fue el cobijo de mi polla hasta que de nuevo se vino enterándose todo el vecindario. ¡Dios mío!, ¿Qué voy a hacer? ¿Dónde está mi revólver? Lo tenía aquí en la caja fuerte. |