Recuerdo que pasado varios minutos, no sólo notaba mis braguitas húmedas, sino incluso pensaba que podría ser motivo de alguna pérdida de pis por los nervios del momento o la excitación ya sea el morbo o incluso las mismas escenas, las cuales eran de lo más explícitas y esas sí que me tenían caliente. Aunque mis padres opinaban que por mi condición y mi clase no debía de trabajar, o al menos de algo que no fuera referente a mi carrera o condición, pues era denigrante y humillante. No os miento sí os digo que aquello me estaba gustando, pero aunque estuviera disfrutando también os afirmo que estaba cansada de la posición. Camine hacia los stan donde se encontraban los vibradores entre otras cosas, tras coger uno me dirigí al mostrador, el cual tras pagar me dio mi juguete con una gran sonrisa en su cara. Por pura inercia, quizás llevada por la excitación o por que no quería dejar de masturbarme, deje de acariciarme con mi otra mano, llevando esta hacia mi pubis. Pero el sólo pensar que sería mi tercera visita en un mes, me hacia pensar en que no quería tampoco volverme en una adicta a estos lugares, aunque el morbo y la excitación estaban asegurados. |