Esperaba que esto fuera suficiente, no quería seguir siendo castigada. zorra, te diré que, si para la próxima que venga y esa ropita de puta no este bien arregladita como me gusta, desearas no haber nacido. Me asome por debajo de la cama para ver que mas había, total, no podía hacer mas nada, o bueno, si podía hacer algo, y era masturbarme. No tenia ni idea de lo que me haría de no tener la ropa como le gusta. Luego me ordeno que le limpiara la vulva de lo que pudiera haber quedado de ese regalo tan divino, para luego yo misma colocarle lo pantalones. Aquí saldrás graduada como puta licenciada obediente. |