Aunque intenté persuadirlo de dar una vuelta por el vecindario hasta la hora acordada, insistió en hacer acto de presencia de forma inmediata. Por primera vez, desde que estábamos juntos, supe que esa erección no era por mí ni para mí. : De verdad que no creo que después de haber leído ese relato no tengan la ropa interior bien mojada. Para mi total asombro Alberto besaba a Helena mientras que su esposo los observaba. No habrían pasado dos minutos, cuando Alberto sacó su miembro de mi ano y se dirigió hasta donde Helena se había sentado a contemplarnos, y le baño todos los senos con su semen, y ella, impresionada con el cumplido, gozó el momento como loca. Fue una noche de emociones que, estando sólo con una pareja, no se pueden llegar a sentir Marqués. |