Aquél curso, el hecho de que yo hubiese suspendido tres a final de curso le había disgustado bastante ya que era la primera vez que debía recuperar algo en septiembre. Luego empezó un lento movimiento de su culo. bien, bien. Yo la agarraba por las caderas e intentaba clavar mi polla con fuerza pero en aquella postura era difícil moverse. Ahí de rodillas en el suelo frente mi, contemplé sus preciosas y enormes tetas y su rico y peludo coño. Mi madre aceptó un poco sorprendida y así, en esa postura, empecé a bombear lo más fuerte que pude. |