Unas manos se posaron sobre mi y varios pares mas se unieron. Subimos unas escaleras y pasamos por varias puertas hasta llegar a una sala, desconozco el tamaño que tendría pero debía ser bastante grande ya que varios pasos me separaban de la cama en la que me sentó. Vamos a asearte un poco y nos vamos para casa. Pero D lo noto, ya que en lugar de aminorar el ritmo, lo aumento para alargar mi placer. No se cuanto tiempo tardamos en llegar al lugar donde me llevaba. Separaron mis piernas despacio, como recreándose en la visión de mis muslos abriéndose para ellos. |