Lo desconocido siempre es una mezcla de eso, comencé a subir lentamente, besando cada centímetro, cada parte de su piel perfecta, su vestido era mi compañero, mi confidente, ahora los dos sabíamos lo que se sentía estar en esa posición. Alicia sentada en el escritorio, sonriéndome, mirándome. ? no sabía las respuestas a tantas preguntas, me sentía tan solo y tan confundido, en la actualidad no estoy confundido. Esa piel que contrastaba con la mía, oscura, fría. * Te quiero mucho Alicia, eres una niña muy bonita, linda y madura, me sorprendes cada vez más * Gra…cias – dijo sonriendo tímidamente * Si, he estado triste, pero quiero ya no estarlo * Entonces ¿vendrás más seguido a verme? * ¿a verte? – dije sonriendo extrañado * A vernos… perdón – dijo poniéndose roja de forma que era imposible que no me diera cuenta * Trataré de venir a verte más seguido * ¿vendrás a mi cumpleaños? * Claro, ¿Cuándo es? * El 24 de abril * Ya en dos semana. * Ya no habías venido – dijo después de un rato * No tengo mucho tiempo, a veces tengo tantas cosas que hacer que no me rinde el día la vi asentir * Te he visto en la iglesia * Ah – fue mi respuesta inteligente ante algo que no me esperaba * Pero hace dos domingos no * Ah – * ¿Por qué? * Pues… no tengo tiempo * Parecías muy triste… siempre pareces estar triste * Yo… la miré de forma distinta, nadie me había dicho algo así, era obvio que me observaba y no sólo eso, interpretaba mis acciones, mis miradas * No me gusta que hagas eso… ¿Por qué estás triste?Un aura madura se apoderó de ella y me mostró parte de su personalidad que de verdad desconocía, ¿una niña de 10 años piensa así? ¿Cómo era posible? ¿Qué debía contestar? * ¿te sientes solo? – la miré en silencio, era cierto, cada vez me sentía tan solo, pensé que quizás siguiera soñando y esa platica era con mi subconsciente, que después de un tiempo quería hacerse oír * De hecho estoy solo * Si… mi mamá cuando habla de ti siempre dice que tu papá hace ma |