Varios matones aparecían ante los ojos de Saint, hubo un intercambio de disparos, Saint sabia de la ubicación de los guardias ya que sus ojos se podían conectar a las cámaras gracias a Trinchera. Dos ametralladoras automáticas en sus piernas, debajo de sus rodillas habían dos pistolas pequeñas. El padre los miró atentamente y les dijo. Saintblood cantaba más rápido a medida que aparecían más guardias a detenerle. la verdad es que me inspiras con ese vestido de novia – respondía Saintblood. Los guardias disparaban sus automáticas, pero poco a poco el numero menguaba gracias a los disparos de Saintblood, uno de los guardias iba a lanzar una gradada, pero Enrique salió disparando, las balas destrozaron la muñeca metálica del guardia, que veía con horror la granada que estaba a punto de explotar. |