Me agache y empecé a recordar como me la habían chupado, y así empecé a lamer ese cucurucho de fresa con nata que el destino me había puesto en mi boca, y chupa que te chupa, esa sensación era tan placentera tanto para el como para mí, ya que lo note por los movimientos de cadera que iban acompañando la follada de boca que me estaban haciendo. Mi mirada intentaba localizar la presencia de alguien que me diese alguna señal, pero fueron pasando los días y nada de nada. , Se acerco a mí y dulcemente me beso en los labios, sin intentar en un principio nada más. Mi falta de experiencia con hombres me hacia muy vulnerable y salí de la habitación con miedo. Mientras él desapareció del salón, llame a mi jefe para comunicarle que no iría a trabajar ya que había tenido muy mala noche y no me podía levantar. Joan tengo que hacer una llamada al trabajo te importa que use tu teléfono. |