Mi lado salvaje, mi lado sucio, y mi lado perverso ahora me dominaban, me tenían a su merced. En una de esas que agitaba la cabeza por el sufrimiento pude ver que mi ama estaba vaciando sobre mi espalda una botella de alcohol. Me parecía muy asqueroso hacer eso, vomitaría si lo hiciera. Nos ordenaron a todos ponernos en cuatro patas, y una vez acatada la orden, nos llevaron afuera del container. Pero aun sentía algo de amor por el. Comencé a ordenar todo de manera rápida, aunque estaba muy preocupada por mi novio. |