Definitivamente aprendí la lección, y no solo eso, desaparecieron mis ganas de ser altanera, desafiante, antipática para con mis amos, así como mis ganas de escaparme. Mi ama abrió un poco las piernas, de manera que yo estando arrodillada pude situarme debajo de su cuquita, una hermosa cuquita, rosadita, tersa, y muy, muy mojada. Y, para ser sincera, disfrute con esas corridas como no tienen idea. La puerta era de hierro sólido, con una compuerta pequeña rectangular, y en la pared contraria a la puerta, habían 4 hoyos, los cuales también estaban tapados pero por el otro lado con planchas metálicas. ¿Que le habrán hecho? ¿Por qué dije esas cosas a esta mujer que colaboraba a hacernos daño no solo a mí y a mi novio sino a muchas otras personas? ¿Acaso soy una estupida o que? ¿¿¿Como pude haber dicho que seria su esclava??? Estaba metida en líos grandes. Me monto en dicho artefacto y me esposo boca abajo, sacando mi cara por un agujero que había en el tablón, para luego poner el potro en forma vertical a la vista de todos los presentes que al llegar allí no estaban, pero después de que me esposaran y colocaran en la posición deseada ya estaba rodeada de un montón de personas, vestidas como las que vi al principio, cuando llegue a la hacienda. |