Luego comenzó el vaivén, primero de a poquito y luego iba incrementándose paulatinamente y mientras lo hacía, su hijo (PEDRO) gemía como loco desesperado. Lo hice de forma obediente, como buena niña. Ella me coloco en cuatro patas, me lubrico con mantequilla mi agujerito, y tomo el pene de su hijo, lo lubrico y lo coloco encima de mi agujerito. Mientras me vendía la ropa, me hablaba acerca del sexo, lo maravilloso que era ser seducida como mujer, me hablo de lo rico del sexo anal y entre tanta conversación, me hablo de sus inicios sexuales mientras preguntaba por el mío, si alguna vez había sido mujer de manos de un hombre…Le conteste la verdad, que solo eran sueños, fantasías, que lo más cercano que había tenido a eso fue una relación sexual que una vez tuve con mis amigos de barrio cuando era muy chico y que eso me había marcado para siempre. Le abrí mis pensamientos, y le dije lo que quería, QUIERO VESTIRME COMO MUJER, PUEDO COMPRAR ROPA AQUÍ…Patricia, de la manera más normal me dijo que sí, que ya se lo imaginaba, me llevo a un sector de la tienda donde tenía ropa especial para gorditas como yo y comencé a probarme todo lo que me mostro… Si note un interés muy especial en la dueña de la tienda, al principio pensé que era solamente el deseo que tenía en obtener de mi, la mayor cantidad de dinero que pudiese, pero lo hacía de una manera que parecía que me quisiese proponer algo más. Al principio me sentía muy asustada pero luego de un rato, todo comenzó a ser diferente, empecé a gemir cual perra a lo que ella respondía hacía más violentos y placenteros sus movimientos y me decía lo rico que era y el placer que iba sentir con todos los hombres que me iban a coger… Comenzó a gemir cada vez con más placer, hasta que se incorporo sobre mí, casi asfixiándome mientras tenía un largo orgasmo y sus fluidos llenaban mi boca con ese sabor agridulce de la vagina de una mujer…Cuando se aparto de mi lado, pensando que todo había acabado, me pidió que me levantara, reviso mi maquillaje, lo arreglo y procedió a llevarme |